domingo, diciembre 5

TOP 10 DE LA BATALLA DE PUEBLA

Ernesto de León

Estoy seguro de que, a estas alturas de la interpretaciones y reinterpretaciones de la historia nacional, estamos hartos de la misma efeméride y de mencionar la misma cantaleta triunfalista cada 5 de mayo. Me parece que teniendo mayor contexto del contexto y las circunstancias del hecho podríamos acceder a nuevas formas de enorgullecernos, desde la conciencia, de semejante hecho, por eso aquí les va el top 10 de esa famosa batalla, y de lo que no deberíamos de ignorar por si nos preguntan o nos encontramos a quien quisiera “hacer menos” este triunfo de las armas y de las almas mexicanas…

1.- Eran tiempos complicados para la nación. La Guerra de Reforma estaba concluida pero todavía sus residuos hacían mella en la débil economía de un gobierno que apenas se estaba poniendo en pie. Benito Juárez García, presidente de México, sabía que tenían una elevada deuda externa y que sus acreedores no querían seguir esperando el pago. Sin embargo, tenía más preocupaciones y después de mucho cavilar, decidió suspender el pago de la deuda por un período de dos años en tanto cubría las necesidades básicas de su gente.

2.- Francia, España y Reino Unido deseaban su pago, que en conjunto ascendía a unos 80 millones de pesos, pero también tenían intereses particulares. En 1862, Juárez vio la amenaza de una intervención armada y resolvió en Orizaba, Veracruz, la firma de los Tratados de la Soledad, mediante los cuales dichos países europeos se comprometían a reconocer el gobierno de Benito Juárez, a llevar a cabo las negociaciones en Orizaba y a respetar la integridad, independencia y soberanía de México, entre otros puntos.

3.- Súbitamente Francia desconoció los Tratados y en contraste con España y Reino Unido, no se retiró del país. El 5 de marzo de 1862, los mexicanos vieron asombrados cómo desembarcaba en Veracruz todo un ejército de militares franceses al mando del general Charles Ferdinand Latrille, mejor conocido como el Conde de Lorencez. Éste violó los Tratados a finales de abril y el día 20 de ese mes sus tropas invadieron Orizaba.

4.- El Ejército francés se componía de más de 6,000 hombres, así como de armas sofisticadas, y no había perdido una batalla desde hacía 50 años atrás.  Los militares tenían la moral tan elevada que, al ver Lorencez un ejército mexicano de poco más de 2,000 soldados armados con elementos menores como machetes y palos, envió una misiva al ministro de Guerra de Francia para su lectura por el emperador Napoleón, en la que informaba “Somos superiores a los mexicanos en raza, organización, disciplina, moral y refinamiento de sensibilidades, que le ruego anunciarle a Su Majestad Imperial Napoleón III, que a partir de este momento, con 6,000 soldados, ya soy dueño de México”.

5.- El 28 de abril las tropas francesas y mexicanas se enfrentaron en Cumbres de Acultzingo, pero los mexicanos, dirigidos por el valiente General Ignacio Zaragoza, no evitaron el avance hacia la capital del país. El equipo de los mexicanos no podía compararse con el de sus enemigos, además, ellos mismos no se encontraban en óptimas condiciones de salud. Había pocos soldados que acudieron por voluntad propia, pues la mayoría fueron reclutados obligatoriamente.

6.- El 4 de mayo ya los franceses se encontraban en el municipio de Amozoc, Puebla. Establecieron un Cuartel General y se preparaban para seguir con el avance. Por su parte, Zaragoza y sus tropas también se preparaban para defender el estado mediante el denominado Ejército de Oriente, apoyado por los generales Antonio Álvarez, Felipe Berriozábal, Miguel Negrete, Juan N. Méndez y hasta Porfirio Díaz. Cerca de las 9:00 de la mañana del 5 de mayo, un cañón resonó con estruendo. Los mexicanos habían comenzado la Batalla de Puebla.

7.- Los franceses atacaron los fuertes de Loreto y Guadalupe, pero fueron detenidos hasta tres veces. Zaragoza no iba a permitir que la moral decayera, y dirigiendo su voz hacia sus soldados, les dijo: “Hoy vais a pelear por un objeto sagrado: vais a pelear por la Patria… Nuestros enemigos son los primeros soldados del mundo; pero vosotros sois los primeros hijos de México y os quieren arrebatar vuestra Patria.”

8.- Los mexicanos se defendieron usando todas sus armas disponibles, mientras Zaragoza enviaba telegramas para informar a un tenso presidente el camino de la batalla. Para las tropas de Lorencez, nada iba bien, pues la resistencia de los Rifleros de San Luis y la Infantería de Oaxaca era fuerte y habían tenido que retroceder desde donde pretendían avanzar, debido en parte a una fuerte lluvia.

9.- El 9 de mayo, Zaragoza informó al Ministro de Guerra:

“Las armas nacionales, ciudadano ministro, se han cubierto de gloria, y por ello felicito al primer Magistrado de la República, por el digno conducto de usted; en el concepto de que puedo afirmar con orgullo, que ni un solo momento volvió la espalda al enemigo el ejército mexicano durante la larga lucha que sostuvo.”

10.- El saldo final de la batalla fue de 476 soldados perdidos y 345 heridos del lado francés; así como 83 muertos, cerca de 132 heridos y 12 desaparecidos para el Ejército de Oriente.1​ A las 7 de la noche del día 6 de mayo arribaron a Puebla el general Antillón y sus tropas; Zaragoza esperaba un nuevo ataque de Lorencez, pero este, el día 8 de mayo, dispuso la retirada hasta San Agustín del Palmar, siendo «saludado» por la artillería republicana y la Banda de Guerra de los Carabineros, quienes tocaron «Escape».

La satisfacción se tornó en alegría, y la alegría se convirtió en júbilo. El presidente Juárez valoró y recompensó la valentía de los mexicanos, renombrando la ciudad de Puebla como Puebla de Zaragoza.

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