domingo, julio 25

Escuela del INBAL conmemora Día Internacional del Diseño

Este 27 de abril se invita a reflexionar sobre la importancia de esta disciplina

Promover la reflexión en torno a la práctica del diseño como un agente transformador que debe proponer escenarios favorables para las nuevas problemáticas socioeconómicas, políticas o ambientales, no sólo en la medida en la que impactan en una cultura material, sino también en la que definen y establecen su campo de acción a partir de su relación con su entorno, sus medios y recursos, son algunos de los objetivos del Día Internacional del Diseño, el cual se conmemora cada 27 de abril por iniciativa del Consejo Internacional de Diseño. 

La Secretaría de Cultura federal y el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL), a través de su Escuela de Diseño (EDINBA), se unen a la conmemoración de esta fecha. La EDINBA comenzó su labor de formación de diseñadoras y diseñadores hace seis décadas con antecedentes importantes, como el Centro Superior de Artes Aplicadas y la primera muestra de diseño en América Latina.  

La comunidad de la EDINBA, formada por sus estudiantes, docentes, egresadas y egresados, continúa fiel a sus orígenes en el desarrollo de proyectos con enfoque social ante los retos actuales, con planes de estudio vanguardistas a través de metodologías y de exhaustivos procesos de enseñanza, aprendizaje, evaluación y retroalimentación para vislumbrar un futuro en el cual el diseño no sólo se emplee para mejorar la apariencia de productos y servicios, sino que además sea integrado al proceso de desarrollo de empresas e instituciones como un elemento clave y estratégico. 

El diseño es una disciplina joven en el mundo, surgida de la necesidad de brindar a la sociedad productos funcionales, estéticos y pertinentes que mejoren su calidad de vida, además de promover el desarrollo productivo y, por lo tanto, económico de los países. 

Cuando el diseño ha sido considerado parte de las políticas sociales, económicas y culturales de los gobiernos se han obtenido resultados relevantes, como en la recuperación de la posguerra, con proyectos como la Escuela de Ulm y el Consejo del Diseño Británico, encaminados a aportar valor agregado a los productos mejor adaptados a las necesidades de las y los usuarios, y viables para el comercio nacional e internacional. 

Actualmente, el ejercicio profesional del diseño impacta a una sociedad que sigue adaptándose a nuevos tiempos, retos e incertidumbres; cuando se da testimonio de nuestras capacidades y límites como seres humanos. Su postura debe ser responsable frente al aprovechamiento de recursos renovables y no renovables, el manejo de información, la construcción de mensajes, el desarrollo de nuevos espacios y la posibilidad de crear experiencias, servicios y cambios de conducta. 

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