sábado, mayo 28

A propósito de la lucha por el poder en el TEPJF y la demanda a las empresas armamentísticas de los Estados Unidos| Crónicas Ausentes| Lenin Torres Antonio

Crónicas Ausentes

Lenin Torres Antonio

Ayer estuve viendo al presidente Obrador en su matutino la mañanera, que, por cierto, tuvo que construir su medio de comunicación porque sabía perfectamente que los medios tradicionales no iban a informar de forma parcial, veraz y oportuna, y que iban a tomar partido a favor del poder económico y la oposición; y lo peor, desinformando e intentando formar opinión en contra del gobierno progresista que encabeza; y hablar de dos temas que creo de suma importancia, la degeneración del poder judicial, y la demanda contra las empresas de armas estadounidenses.

La demanda contra empresas armamentísticas del vecino del Norte es inédita, con respeto a las leyes es la primera vez que a Estados Unidos se le demanda, siempre ha estado acostumbrado a que las guerras con sus armas se libren afuera de su territorio, los muertos no son los suyos, el poder hegemónico con su doble moral, por un lado, hablando de democracia, y por el otro, fabricando armas a diestras y siniestras. Como todo sistema capitalista lo que les importa es vender, aunque sea veneno, los fines éticos no los contempla la economía, así hacen con la floreciente empresas armamentísticas los yanquis, tiene cancha abierta para hacer negocios hasta por internet, no les importa el daño que sus armas le están haciendo al pueblo mexicano, y muchos ciudadanos del mundo, y la oposición calladita ni una palabra, cuando por ética deben de solidarse, y como en todo país civilizado, hacer frente común de la agenda nacional de temas generales, la pobreza, la marginación y la violencia. Pero con estas acciones del gobierno de Obrador ni una palabra, ni de la clase política opositora a AMLO ni de los medios de comunicación ni del clero, los medios de comunicación lo anuncian como una información secundaria, no merece tertulia ni foros, la que merece ocho columnas es el “fracaso de la Consulta Popular”, desafortunadamente  con esta oposición jamás podremos construir un México nuevo, democrático y justo. ¡Jamás!

La lucha interna por el poder en el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF), que trajo como consecuencia, la destitución de su presidente, independientemente de la legalidad de tal destitución, lo que sí podemos ver que la caída del régimen anterior, y su cultura de simulación y corrupción, y la del sistema de complicidades de la dictadura democrática del conservadurismo neoliberal, permitió ver que el sistema judicial en México formaba parte de ese régimen y práctica antidemocráticas.

No es desconocido como el poder judicial formaba parte de ese régimen conservador neoliberal, que obtenía a cambio parte del botín robado y privilegios, sus excesos eran visibles, hasta la fecha, onerosos sueldos, presupuestos que no pueden ser fiscalizados, y la mentalidad de mantener su cuota de poder, pese a los cambios que se necesitan para lograr una transición democrática y la consolidación de un sistema político, que incluya una regeneración y limpia en el poder judicial, necesaria para la seguridad, y el estado de derecho, y urgente porque vive México un estado de excepción en el que vemos como el estado no tiene la potestad única de ejercer la violencia para garantizar seguridad y paz.

México vive una cruenta lucha entre el movimiento progresista y constitucionalista que encabeza el presidente Obrador, y los conservadores, principalmente, el poder económico y la oligarquía, quienes se niegan aceptar la 4ª Transformación es necesaria para que México resuelva sus graves problemas que vive, principalmente inseguridad y pobreza, y transitar hacia un sistema político democrático eficiente.

La oposición conservadora neoliberal se pertrecha en una pseudo crítica y en una campaña mediática fascista, tratando de tergiversar y desinformar, sin un liderazgo político visible y lo peor, sin un proyecto político alterno a la 4ª T., desde ahí como francotiradores quieren aprovechar cualquier acto de gobierno para atacar usando a los medios de comunicación coludidos con ellos, y las redes sociales, invirtiendo una buena suma de dinero, porque para que las redes divulguen sus mentiras cobran.

Apelar a la moral, al sano juicio es imposible, porque los conservadores neoliberales han obtenido sus riquezas utilizando al estado y a los partidos políticos, y son un grupo carente de ética y apátridas. Ningún llamado a la reconciliación nacional les conmueve, y sin cuartel lo vemos día con día lanzar memes, bulos, y utilizar a todos los conductores de esos medios tradicionales de comunicación, que, por cierto, ya sabemos las millonarias cifras que recibían del poder político, y de los expresidentes para ocultar la debacle que se avizoraba, y para hablar de un México que no existía. Afortunadamente lo real nos escupió a la cara y México despertó en el año 2018 y les quitó el poder, y permitió que el presidente Obrador iniciaría un cambio de régimen y de sistema político, a la que le hace falta una profunda reforma y saneamiento del poder judicial, que incluya la destitución de la mafia que la controla, como lo hizo el presidente Bukele en la hermana república del Salvador.

El buen gobierno del presidente Obrador comenzó por donde debió comenzar, por atender a los más afectados por esos regímenes conservadores neoliberales, la inmensa mayoría de pobres que generó esa fracasada economía neoliberal, y hay quienes todavía quieran justificarlos, pese a que México tuvo momentos oportunos para cerrar la brecha entre la inmensa mayoría pobre y el 1% que tiene todavía el 50% del Producto Interno Bruto, y quienes son los verdaderos líderes de la oposición y los partidos políticos de oposición.

Sobre los programas asistenciales del presidente Obrador se ha dicho una senda de estupideces, viéndolos adjetivar a los pobres como “holgazanes y vagos que están robando a los que, sí trabajan”, soslayando monstruosamente (por la carga de maldad) y exculpando a quienes sí eran unos vulgares holgazanes y ladrones que vivían del presupuesto del estado, esa clase política conservadora neoliberal, que añora volver al ¡pinche poder!

Hay que decir que el presidente Obrador vive en un estado de guerra, no tan sólo se tiene que defenderse del ataque inmoral de esos “pillos” conservadores neoliberales, sino también tiene que dar resultados para resolver los problemas de México, y a parte, le toca llegar al poder público en medio de una inesperada pandemia del coronavirus que puso al mundo de “patas arriba”.

Sabemos que el ataque de esos inmorales conservadores no cesará porque tienen hambre de poder público y político, han vivido y quieren seguir viviendo de esa forma, no conocen otra forma de subsistencia.

Sobre el trabajo que está haciendo nuestro presidente Obrador para darle viabilidad al estado mexicano y que las políticas públicas funcionen, comenzó porque eso que robaban los conservadores ahora llegue al bolsillo de los más necesitados y esos está bien.

Sobre los pasos que está dando para crear las condiciones de progresos, el Aeropuerto de Santa Lucía, la refinería de Dos Bocas y el Tren Maya, pese a las condiciones del país, son acciones que dejarán beneficios a México y a los mexicanos; sobre el Tren Maya, más que verlo llanamente como un medio de comunicación, es un proyecto de desarrollo eco-histórico-turístico, por ejemplo, España que es un destino turístico y su economía tiene en el turismo una de sus bases fundamentales, recibe al año alrededor de 80 millones de turistas, el turismo representaba más de un 12,4% del producto interior bruto de España, si pensamos en las riquezas históricas y naturales de la península de Yucatán, seguro el Tren Maya beneficiará al progreso de esa región olvidada de México, y podremos hablar de un solo México, no el México de Samuel García tristemente gobernador electo de Nuevo León, quienes dijo un chiste de mal gusto, “en México, en el norte trabajamos, en el centro administran y en el sur descansan”, y ese descansar es clasista y grosero, porque no habla de ese Sur donde no ha llegado el progreso, ese sur abandonado ni de ese México donde las riquezas deben ser para todos.

A mi parecer, pese a “las grillas” de la oposición a AMLO, porque no podemos decir que están haciendo política por la carencia de una propuesta de país, el presidente Obrador está haciendo bien las cosas, con la observancia de que hay que contextualizar el México que recibió y la deslealtad de los que más tienen.

Hay que hacer la salvedad que la nueva democracia necesita del compromiso de todos, porque está la certeza de futuro de nuestros hijos de por medio, que se necesita apoyar a nuestro presidente contra esa guerra que libra contra el conservadurismos neoliberal y apátrida, esa guerra es contra el pueblo de México; los conservadores quieren someter la voluntad y engañar al pueblo de México, porque su sed de poder le es más fuerte que su amor por México, que falta mucho por consolidar la 4ª Transformación Pacífica de México, la regeneración del poder público pasa por todos los poderes, y principalmente, por un cambio de mentalidad, el presidente Obrador está construyendo las bases, al pueblo de México le corresponde construir la clase de país y sociedad que más convenga para el bien de México.

Agosto de 2021

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